¡La nueva generación ya está aquí! Hacerse con una reserva es casi un milagro... entiendo que las etapas de confinamiento y toques de queda han ayudado a que esto sea así. La gente sale y saldrá menos, así que desplazar capital de un ocio social hacia un ocio electrónico y asegurado entre las cuatro paredes del hogar-búnker lamentablemente tiene sentido. Incluso las nuevas gráficas de PC están agotadas y muy buscadas. Está claro que esta mierda de panorama hará que juguemos más y que bebamos más alcohol.

Pero antes de que llegue esa distopía inmediata se me ha ocurrido pensar una cosa: probablemente esta generación de videoconsolas será la última 100% doméstica. Me explico. Si se supone que tienen que durar entre 7 y 10 años, y ya tenemos indicios de servicios de juego desde la nube como el moribundo Google Stadia (entre otros). No me imagino a Sony o Microsoft vendiendo una siguiente generación de consolas que trabajen y carguen los juegos directamente de discos. De hecho ya ahora se necesita el soporte intermedio de un disco duro para descargar datos... pero en siete años si las velocidades de conexión aumentan... puede que ya no tenga sentido tener una máquina en casa si puede existir un servicio eficiente en la nube. ¿Puede este nuevo paradigma hacer entrar en el sector del futuro ocio electrónico a gigantes como Amazon o Netflix?