No todo va a ser jugar y grabar... además de las responsabilidades familiares también intento cuidarme un poco, salgo a caminar de vez en cuando. La verdad es que el entorno del pueblo es genial para dar unas buenas vueltas y evadirse un poco de todo mientras haces piernas y fortaleces el corazón.



Pero la sangre 'achiever' que corre por mis venas tenía que hacer del "salir a andar" algo un poco más sofisticado. Necesitaba un incentivo y desde The Conqueror me lo han sabido dar: no os lo vais a creer, pero mientras camino entre bosques, ríos y caseríos de Euskal Herria virtualmente también estoy subiendo el Monte Fuji en Japón.