Desde que nací debo considerarme una persona afortunada. Estos últimos días he tenido unos cuantos golpes de suerte... suerte trabajada (que es la buena). Me ha tocado una copia del 30 Monedas en un sorteo. ¡Compré un juego de segunda mano y estaba nuevo! Diseñé un modo solitario para un juego y a la editorial le ha gustado y lo han implementado como oficial... ¿qué más puedo pedir?



Pues se me ocurre una cosa que sí puedo pedir: un poquito más de centímetros cúbicos en mis estanterías. Como siempre: me veo obligado a vender algo de mi colección y también me veo tentado a comprar otras cosas, no solo juegos. Si seguís este vídeo sabréis de primera mano qué entra y qué se va de casa. Igual hay algo que te interesa.