¡No paramos ni en agosto oiga! El compromiso del #día1solitario sigue en pie y esta vez vamos a ver un juego con poliominós que no es de Uwe Rosenberg... se trata de Scarabya, una creación de Bruno Cathala y Ludovic Maublanc en el año 2018. Scarabya sirve perfectamente como juego introductorio, ya que es un solitario multi-jugador en el que hay cero interacción y al final gana el que mejor optimiza el espacio de su tablero personal.



Casi un flip&write sobreproducido... pero que funciona como un reloj y es agradable de jugar (eso no se lo podemos negar). Lo que llama la atención de este juego es que su modo solitario no se basa en el modo multi-jugador (y sería lo fácil diciendo a los jugadores "¡supera tu propia puntuación!")...  aquí vemos un modo solitario un poco diferente y eso le da un giro dramático a la historia detrás del juego: ¿quiénes son los buenos? ¿los que buscan las reliquias por todo el mundo o los que las esconden para que nunca se encuentren?