Vuelvo a las andadas, vuelvo a competir al máximo nivel en mi queridísimo Carcassonne. Esta vez con la selección española y en un amistoso de preparación contra Grecia. Las cosas, con la distancia física por medio, se pusieron complicadas para seguir con la selección catalana. También reconozco que dejé de compartir puntos de vista y criterios con los que movían los hilos desde el momento en que para formar parte de aquella selección ("mágicamente") contaba más el ELO personal en BoardGameArena que el ser el vigente subcampeón de España y el segundo mejor jugador de la Lliga Catalana (torneo que premia la regularidad y sirve para medir perfectamente el nivel de juego), únicamente fui superado por el gran Toni Soler (ausente del ámbito competitivo desde el inicio de la pandemia). Pero como diríamos allí... "això ja són figues d'un altre paner".



La vida sigue y es un placer volver a formar equipo con gente majísima como Íñigo Martínez, Valle, Ledacri, Oscaridis, Ziamat, Estroncio... y me dejo a un montón seguro. Gente que ha subido mucho de nivel sin necesidad de gurús espirituales ni sesiones de coaching vía audios de WhatsApp o Telegram :-D. Al final me consta que hemos arrasado contra Grecia, y eso que tiene jugadores bastante difíciles de roer. Sólo se ha escapado del correctivo el pasajero oscuro. Pero seguimos entrenando para en las grandes ocasiones poder seguir estando a la altura.