Si hay aficionados con manías extrañas... los de los juegos de mesa nos debemos llevar la palma. Enfundamos, ponemos las tapas en el mismo sentido que las traseras, "tradumaquetamos" juegos importados, mejoramos componentes originales, nos hacemos o compramos insertos customizados... ¡SOMOS LO PEOR!



Entre esas manías existe una que es la de "depurar ludoteca". Sí, a veces creemos que tal juego se nos solapa en sensaciones, temática o mecánicas con tal otro. Y acabamos soltando lastre y vendiendo. Pero al final, una noche de insomnio, decides que no debiste hacerlo y acabas, como el bueno de Clint (de mi amado podcast Vis Ludica), comprando de nuevo el mismo juego que ya vendiste una vez. ¿Te ha pasado? ¿Con qué juegos y por qué? ¡Anímate a explicarlo!